9.12.06

La pareja del año

1
Conocí a Graciela Alfano y a Matías Alé. Ella es veinticinco años mayor que él. Lo primero que me sorprendió fue que la vedette tiene cara de alien. El plástico está más presente que la piel, y cada vez que sonríe uno tiene la sensación de que por algún lado algo va a estallar. Pero sus risas se multiplican y no explota nunca nada.

2
La Alfano y Alé están recién llegados de un viaje a Canadá. Fue una "exploración mística" con un gurú del autoayuda para sentirse mejores personas. A juzgar por los comentarios que no paran de realizar, fue una experiencia positiva. Siempre le tuve rechazo a quienes buscan la felicidad según los parámetros que algún presunto sabio indica. Pero se los ve conformes en su pseudo autodescubrimiento. Supongo que por eso me generan rechazo quienes buscan la felicidad según los parámetros de los presuntos sabios. No, nunca leí a Coelho o a Bucay. Soy demasiado prejuicioso.

3
Alé está en una pose constante de "poco me importa que me miren, en tanto me miren". Su cuerpo está más trabajado que el de su mujer desde hace siete años, y seguramente es más obsesivo respecto de su figura que ella. Pero ojo: a pesar del culto a la superficialidad que emanan, son buenas personas en el trato. Muy cordiales los dos. Sumamente correctos. No cabe duda de que hoy están felices.

4
Y sin embargo me caen mal. Me cae mal su discurso new age. Me cae mal que la gente tenga que viajar a Canadá para que le digan que para encontrar la felicidad deben buscar en su interior. Caigo en la cuenta de que me caen mal porque dentro de mi mente retorcida les tengo algo de envidia. No la encuentro, pero debe ser eso.
Tal vez yo mismo quisiera tener a mis 55 cara de alien.