28.4.07

Rock Star

La banda que lidera supo llenar Obras y ahora junta a un puñado de sus fans en el ciclo que realizan en La Trastienda. Miles de mujeres se le ofrecían, pero en la noche de ayer solo algunas responden a su pedido y bailan tímidamente. Creó himnos en los noventa y hoy, 2007, son esos temas los que levantan a la gente. Y sin embargo mantiene el aura de estrella.
Diego Frenkel mantiene el espíritu vivo. Es cierto que la gran mayoría se levanta de sus asientos cuando empieza a sonar ese riff imposible de dejar de tararear que introduce "Selva", pero él no se inmuta. Responde al pedido popular y lo sigue tocando con ganas (o al menos actúa esas ganas de un modo convincente). Pero no hay que confundir algo: si bien sus éxitos de los '90 son los más aclamados, las canciones que La Portuaria siguió produciendo son iguales de buenas o mejores. Tanto que el propio David Byrne grabó con ellos (ese tema bilingüe que asegura que ni Frenkel ni el ex Talking Heads le temen a la muerte).
Frenkel baila con su espasticidad, se pavonea, menea, patea con esas botas entre tejanas y metaleras, con esos pantalones que de no ser de jean serían calzas. Y Frenkel es definitivamente una estrella de rock. La Portuaria sigue el camino de los viejos Fitos o Calamaros, y le esquiva al concepto "Yo soy uno de ustedes pero con una guitarra en la mano" tan promocionado por algunas bandas vernáculas. No. Frenkel se pone la remera rosa, se sabe feo y se cree lindo, se peina y se despeina, hace gestos a la platea que lo viva en esta Trastienda que ojalá algún día vuelva a ser un Obras lleno.
Frenkel es un rock star. Quedan pocos.

22.4.07

Lógica

La Feria del Libro es importante porque vienen intelectuales de renombre.
Los intelectuales de renombre invitados a la Feria del Libro eran Carlos Fuentes y Eric Hobsbawm.
Se anunció con bombos y platillos la visita de Fuentes y de Hobsbawm porque su presencia prestigiaba a la Feria.
Llamó Carlos Fuentes y dijo que por razones de salud no vendría.
Llamó Eric Hobsbawm y dijo que por cuestiones personales faltaría a la cita.
Si a una Feria del Libro se le quita el prestigio, no es más que un gran centro comercial de textos.
La falta de figuras de renombre hacen que la Feria carezca de prestigio.
La Feria no tiene prestigio.

Ergo

La Feria del Libro no es más que un shopping de textos.

17.4.07

Cortos cuentos cortos

El suplemento RADAR, de Página/12, publicó el último domingo una nota en la que se contaba que la revista estadounidense Wired le pidió a unos escritores que escribieran microrelatos en homenaje a Ernest Hemingway.
Mi favorito es el que propuso Steven Meretzky: “Muy confundido, leyó su propio obituario” (He read his obituary with confusion).
Sin embargo, hace pocos meses conocí a quien hoy considero el mejor escritor vivo de la Argentina, Bernardo Lobos. Fue gracias a una nota para una revista. Si bien la nota nunca salió por diferencias "honorarias" (yo pretendía dinero a cambio de ella, y la dirección editorial consideraba que me pagaba con el "honor" de publicarla), mantengo un grato recuerdo de ese encuentro.
Lobos me comentó que su último libro de cuentos (aún inédito) cerraría con un relato de este estilo. Y, aún comparándolo con los que salieron en Wired, el de Bernardo me parece el mejor:

Ante la incredulidad de todos, apretó el gatillo.


[Para ver la nota completa de RADAR, http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3755-2007-04-17.html]

15.4.07

Les idiots

No sé porqué, pero los políticos se basan en las encuestas. Supongo que por convención, todos creemos que los sondeos son confiables. Ellos se resguardan y niegan las versiones que son contrarias a sus números, bajo el argumento ya gastado que asegura que el partido "X" (opositor al suyo), "ha comprado a las compañías para que les den estadísticas favorables".
Les importa lo que se publique. Y su interés radica en que ellos toman al electorado por idiota. Lo peor es que no se equivocan. Nosotros, los votantes, somos idiotas. Ellos están seguros de que lo somos. Estimo que tendrán estudios que indican que más del 80 por ciento de los votantes son (somos) idiotas. Porque dejarían una pierna con tal de que se publiquen encuestas que los den a la cabeza de la intención de voto. Porque saben que la media vota más confiada al candidato que presuntamente tiene más chances de ganar.
A nadie le gusta ser un perdedor. Al menos a nadie que no se identifique con la derrota. Yo, un perdedor asumido, no tengo problemas en caer al barro. Es que en general paso más tiempo en el fango que en el glam. Pero esa es otra historia.
Vuelvo entonces a mi ignorancia respecto de la credibilidad que los políticos depositan en las encuestas. Está claro que el reclamo por mayor seguridad, presencia policial y "defensa de los derechos" muestra una inclinación hacia la derecha del electorado porteño. Pero nunca lo va a admitir. Entonces hay que matizar: Macri, derechista y símbolo de los negociados con el Estado, pone como segunda a Gabriela Michetti, una mujer inteligentísima y con buena llegada a los votantes de centro. Telerman, ya sin el apoyo K, pactó con Carrió y pone a Enrique Olivera como candidato a vicejefe. El afrancesado, que asegura ser renovación en la Ciudad, opta enconces por un hombre que no sólo fue segundo de De la Rúa en la Capital, sino que ya estuvo en el poder. Y Filmus, un cobarde que no dio la cara tras el asesinato del docente neuquino, quiebra filas en sus listas de legisladores, para quedar bien con todos: el pseudo-progre porteño buscará apoyo en Ibarra y Bonasso. El centro encuentra al contestatario Ginés González García como otra posibilidad para la legislatura de la mano de Filmus.
Y sí. Todos abarcan todos los espectros. No hay más derechas e izquierdas. Vale todo.
Y nos toman por idiotas.
Y como los votamos, somos idiotas.
Y podríamos hacer algo para cambiar las cosas, pero justo está la gala de Gran Hermano.

14.4.07

Cuadro del momento

Bleu II.
Joan Miró, 1961.

5.4.07

BAFICI II

Es sabido que Frank Zappa reposa en el Olimpo de los guitarristas, seguramente en alguna de las alas para los más creativos (no lo van a juntar con el aún vivo Angus Young, por más genial que también él sea).
Y cuando la creatividad es tanta, intuyo que es imposible canalizarla en una sola disciplina. Así, Zappa se convirtió en director de cine.
En el Festival de Cine Independiente que está vigente hasta el 15 de abril hay una retrospectiva sobre el Zappa director. Y entre las películas que se proyectan se encuentra "200 Motels".
El film es una oda a la lisergia, propia del rock 'n' roll de los años setenta. Raptos psicodélicos burlándose de la psicodelia de la época. Una burla a los artistas del rock, aunque en un guión para nada lineal que lo hace a uno anhelar el haber consumido las mismas sustancias que haya ingerido Frank a la hora de realizar la película.
Los puntos altos son, obviamente, las partes en las que Zappa y los suyos rockean.
La yapa es la actuación de Ringo Starr, personificando al propio guitarrista/director.
Tal vez "200 Motels" pueda servirle como lección a Fito Páez: Zappa es un hombre de humores y que utiliza al cine para extender su burla al sistema. Cuando un músico encara un proyecto ajeno a su arte, es mejor mantenerse dentro de los parámetros que delineó como artista. Scorcese no es Scorcese por casualidad. Y, Fito, no podrás convertirte en un Scorcese de la noche a la mañana. El arte es siempre 5 por ciento inspiración y 95 % dedicación y (en casos en los que la complejidad lo amerita) formación.

["200 Motels" se exhibe el sábado 7 a las 17.00 en la Sala Leopoldo Lugones y el martes 10 a las 21.45 en Alianza Francesa]

4.4.07

BAFICI I

"El Otro", de Ariel Rotter, es la materialización de la peor pesadilla de George W. Bush: dominio absoluto de (Julio) Chávez.
El actor, galardonado hasta en Berlín por la creación del personaje, monopoliza la pantalla con su interpretación de un abogado porteño que viaja por trabajo a un pueblo tranquilo de Entre Ríos y descubre allí la posibilidad de aislarse de los conflictos que lo agobian (2 principalmente: el embarazo de su mujer y la enfermedad crónica de su padre).
Como método de escape de esas responsabilidades, adopta en el pueblo entrerriano distintas personalidades, que le sirven para crear esporádicas relaciones con algunos de los habitantes.
Tal vez lo más interesante del relato es el modo de contarlo.
Rotter propone un constante seguimiento del personaje de Chávez pero desde puntos fijos; es decir que la cámara juega con zooms y diversificación de planos desde una base estática.
La elección de Chávez es acertada, un actor que puede bancarse tomas largas sin enunciar palabra pero transmitiendo sentimientos.
Pero mientras el director se anota puntos en el casting, los pierde al evitar (obviamente premeditadamente) jugar con las historias más pequeñas de los personajes aleatorios.
Así, el film termina siendo un empache de Julio Chávez.

[El Otro se proyecta hoy, 20.30 en la sala Hoyts 12 del Shopping Abasto]