20.7.08

Normal Es XIII

Martes 11 a.m.
En el supermercado. En la fila para "menos de 15 productos". SENATIL. Selección Nacional de Ancianos con Tiempo Libre. Y yo, que trabajo con horarios cambiados y me conviene ir en ese momento.
Oferta de bananas, aliado del hombre que vive solo y precisa proteínas crudas y veloces. Sólo quiero llevarme eso. Ah, y un paquete de café. Y unas aguas. Y nada más. Pienso que voy a "entrar y salir". La fila se presenta un tanto larga, pero "¿cuánto se puede tardar para pagar un pedazo de pollo cocinado y un kilo de pan?", me pregunto ingenuo. Pero buscar el cambio es más difícil de lo que pensaba.
Los integrantes del SENATIL parecen tener un pacto: se olvidan de otros productos que quieren llevar, pero igualmente entre ellos se cuidan los lugares. Toso, inquieto. Carraspeo para apurar a la señora que recuerda que debe comprar también jabón en polvo justo cuando le tocaba pagar.
Finalmente es mi turno.
Volví a mi casa molesto.
Pero lo comenté con mi abuela y ella me hizo entender.
"Vos eras el intruso".