22.7.08

Síntomas

Ella me mira, pero esquivo sus ojos.

- ¿Qué harías si me levantara de golpe y te pegara una cachetada?

La pregunta en voz alta sirve para llamar la atención del resto de los presentes, pero no la mía. Sigo en la ventana... ese pájaro de pico azul me guiñó un ojo. Creo. Podría asegurarlo.

- Estoy harta de que hagas como si no existiera -baja la voz. La mirada al plato que sigue intacto-. ¿Por qué seguimos juntos? ¿Para qué?

Los reclamos por la utilidad de la pareja nunca son fructíferos. Menos en el almuerzo de fin de año de la empresa.